Mejor aún, ya no me toques los huevos, tócame el alma. Solo lo puedes hacer con algo de la misma naturaleza (intangible).
En la unión de nuestro campo cósmico se barajan tanto el remedio de lo tangible como el de lo intangible.
Yo siempre discuto con otros colegas la naturaleza intangible de la música. Yo digo que la música no se puede tocar (no por un instrumento) sino por el espectro, el sonido. Se puede medir, se puede alterar, se puede analizar...pero no se puede tocar. ¡NO PODES TOCAR EL ESPECTRO SONORO! y creo que es una de las razones por las cuales es un arte transcendental que puede inspirar nuestro sentimientos más profundos.
Y es como dicen en el barrio...a los putos les gusta bien profundo.
Conclusión: nos gusta la música no porque somos putos, sino porque somos REPUTOS.
Para que veas que en este blog alentamos a la inclusión, las palabras tampoco se pueden tocar: Bueno, ya te acuerdas de uno de los mejores músico de la historia (Beethoven).
