domingo, 13 de enero de 2013

Tragar chicle (como no)

Uno de los placebos quizás menos nocivos sea mascar chicle o goma de mascar.

Claro, mascar chicle es un arte (el octavo). Tiene un toque un sutil, agresivo, descuidado y controla mucho los impulsos asesinos. Quizas no lo es tanto como antes, pero la imagen rebelde sigue ahí (tras un beldent).

Confieso que me gustaba mucho meterme muchos chicles en la boca (¡de chiquito era muy golosa!) y de hecho me sigue gustando.

Recién me di cuenta que he vivido en una mentira porque de pequeño me han dicho que tragar el chicle es malo. Pero muy malo. Que se te pegaba en las paredes del estomago y anda a saber que verso. Y cada vez que accidentalmente tragaba uno hacia un laburo psicológico horrible ttipo ¡ME VOY A MORIR! ¡YO TAN JOVEN! Hasta ayer a la noche me i cuenta que los jugos gastricos lo hacen mierda. Y, es as´no más, MUCHO PH.

No es feo vivir engañado si no se sabe que es una mentira...

Igual, lo choto de los chiclets es que se pegan en todas partes, aunque los caramelos creo que son peores porque se pegan en los dientes.

No voy a dejar de comprar muchos chicles y acabármelos en media hora haciendo una bola gigante. Eso es bien piola porque cualquiera se compra...ehhhh....¿puedo decir la marca? (NO)...el jirafa. Pero como los quiero, no se los recomiendo porque así tengo los dientes...ya ni Colgate me ayuda:


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